Proyectos finalizados

Mejorar la resiliencia y la protección de las mujeres y las niñas migrantes o desplazadas en Colombia

Colombia
Acción humanitaria
Fecha

Junio 2020 a Marzo 2021

Contribución financiera

$ 25.000

(contribución en efectivo del CECI)

Partenaire de consortium

Fundación Mencoldes

(Fundación Menonita Colombiana para el Desarrollo)

Impacto para

131 personas se benefician directamente del proyecto

1,000 personas se benefician indirectamente

Desde 2014, Venezuela se enfrenta a una crisis económica, social y política sin precedentes. La caída global del precio del petróleo, de la que la economía venezolana dependía en gran medida, combinada con la mala gestión del gobierno, ha llevado al país a la mayor recesión de la historia occidental. La escasez de alimentos y medicinas, la falta de servicios médicos y sociales, la represión política y las tensiones y la violencia resultantes han hecho insostenibles las condiciones de vida de la población venezolana. Cuatro millones de personas se han visto obligadas a exiliarse desde el comienzo de la crisis, y casi el 40% de ellas han encontrado refugio en la vecina Colombia con la esperanza de una vida mejor.

Las dificultades en la aplicación del acuerdo de paz entre el Estado y la guerrilla de las FARC afectan la estabilidad en Colombia. El Estado colombiano se esfuerza por satisfacer las necesidades de salud, educación y seguridad de su población, y casi 8 millones de colombian-a-o-s han migrado del campo a la periferia urbana en un intento de acceder a mejores servicios. Debido a sus recursos limitados, las y los migrantes venezolanos y las y los colombianos desplazada-o-s se encuentran en los mismos barrios marginales, tal como Soacha y el sur de Bogotá. Ambos grupos se enfrentan a muchos problemas económicos y sociales, pero las oportunidades de las y los venezolanos se ven limitadas aún más por su condición, la cual los obliga a trabajar en el sector informal e incluso en la explotación laboral. Además, las y los migrantes venezolanos suelen ser discriminados porque se les considera como una amenaza para la economía nacional.

En particular, las mujeres y las niñas venezolanas se enfrentan a terribles condiciones durante la migración, y a condiciones de vida similares una vez restablecidas. Están expuestas sistemáticamente a abusos y a violencia sexual, y además se ven obligadas a realizar trabajos forzados, especialmente el tráfico de drogas y la prostitución.

En ese contexto, el proyecto promovió la recuperación y la integración social de las jóvenes migrantes venezolanas y las jóvenes colombianas desplazadas, así como la reducción de los riesgos de violencia y explotación sexual durante la migración.

Empoderamiento económico de las mujeres

A fin de reducir la vulnerabilidad económica y social de las mujeres en la región de Bogotá-Soacha, el proyecto brindó capital semilla para apoyar el desarrollo de pequeñas empresas dirigidas por jóvenes migrantes venezolanas. También se brindó apoyo técnico para consolidar sus planes de negocio y mejorar su rentabilidad. Además, se abrieron oportunidades de comercialización y establecimiento de redes de trabajo para que pudieran incrementar el alcance de sus negocios.

Gracias a este capital y apoyo, las jóvenes empresarias pudieron generar sus propios ingresos mediante una actividad económica que no puso en riesgo su salud, seguridad ni integridad física y psicológica. El proyecto también benefició a las comunidades en las que viven esas jóvenes, ya que en la selección de los proyectos empresariales se tuvieron en cuenta los efectos positivos que tendrían en otras mujeres y niñas, y el apoyo ofrecido fortaleció la capacidad de las jóvenes empresarias para convertirse en agentes de cambio.


Creación de un entorno de vida libre de violencia y discriminación

Para prevenir y combatir la explotación sexual y la violencia basada en el género, las mujeres empresarias que se han beneficiado del capital inicial, así como los miembros de sus familias y comunidades, participaron en sesiones de información y sensibilización sobre la violencia basada en el género, la explotación sexual y la trata de personas en el contexto de la migración nacional e internacional. Se hizo especial hincapié en la participación de los hombres y los niños como aliados fundamentales para prevenir esa violencia y apoyar el cuidado de las víctimas.

Además, a fin de mejorar la coexistencia pacífica entre los refugiados, las personas desplazadas y las comunidades de acogida, se ofreció capacitación en materia de prevención de conflictos, mediación comunitaria, coexistencia pacífica entre grupos de diferentes orígenes y liderazgo de la mujer en la resolución de conflictos.

Resultados que cuentan

Aumentos significativos

31

mujeres jóvenes reciben capital semilla para desarrollar un proyecto empresarial


100

mujeres reciben capacitaciones sobre la violencia de género, la explotación sexual, la trata de personas y los mecanismos de prevención y gestión de conflictos en la comunidad.


Nuestros socios

Gracias a nuestra-o-s socia-o-s financiera-o-s y de implementación, sin quienes este proyecto no podría haberse realizado.

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