Proyectos finalizados
(USAID/OFDA)
(1,742,000 $ USD)
(entre ellas, 8 568 desplazados) se benefician directamente del proyecto
129 346 personas se benefician indirectamente
Desde 2012, Malí ha atravesado una grave crisis política, de seguridad y humanitaria, caracterizada por un aumento de los ataques extremistas, lo que ha provocado un deterioro de la seguridad de la población civil, especialmente en el norte y el centro del país. En la actualidad, siguen produciéndose grandes desplazamientos de población, dificultades para acceder al agua y a los medios de subsistencia, y un alto nivel de inseguridad alimentaria. El informe «Panorama de las necesidades humanitarias en Malí 2020» (HNO) señala a Mopti como la región con mayores necesidades (1 544 074 personas necesitadas), seguida de Tombuctú (692 456 personas necesitadas). El número de personas necesitadas en ambas regiones ha aumentado considerablemente desde 2019.
En este contexto, el proyecto tiene como objetivo reforzar la resiliencia de los hogares mediante el apoyo a las actividades de subsistencia (agricultura, huertos y ganadería), proteger a las mujeres en situaciones vulnerables, promover buenas prácticas de higiene y garantizar un mejor acceso al agua potable.
En el sector de la agricultura y la seguridad alimentaria, el CECI ha distribuido semillas y herramientas para aumentar la producción de cereales y hortalizas entre los hogares agrícolas vulnerables, ha apoyado la rehabilitación y la limpieza de los canales de riego y ha impartido la mayor parte de la formación prevista en buenas prácticas agrícolas. En el caso de los ganaderos vulnerables, la distribución de vales para pienso concentrado evitará que adopten mecanismos de supervivencia nocivos.
En el sector WASH, el CECI se ha centrado en los pozos domésticos, de huertos y de pastoreo que ha rehabilitado para mejorar la disponibilidad de agua para los hogares, las actividades de subsistencia y el ganado. Debido a la falta de pozos en funcionamiento, las comunidades recogen agua para consumo humano en pozos de huertos o de pastoreo. Para garantizar que el agua recogida para el consumo humano sea segura, el CECI ha instalado sistemas multiuso que separan el agua destinada al consumo del ganado de la destinada al consumo humano. También se han instalado kits de purificación de agua en cada emplazamiento. Los comités representativos de gestión del agua se han encargado diariamente del almacenamiento y la purificación del agua potable, y se han asegurado de que se apliquen prácticas de higiene adecuadas en los alrededores de los pozos. Además, el CECI ha centrado sus esfuerzos en los hogares vulnerables para la distribución de kits de agua, saneamiento e higiene (WASH), con el fin de aumentar la capacidad de almacenamiento y de tratamiento seguro del agua a nivel doméstico. Se ha distribuido lejía y se han impartido cursos de formación sobre el tratamiento del agua y la higiene a nivel comunitario.
Con el fin de adaptar las actividades del proyecto a la pandemia de COVID-19, los mensajes de sensibilización sobre la promoción de la higiene se convirtieron en una práctica habitual en todas ellas. Además, se proporcionó a todos los comités comunitarios una estación móvil de lavado de manos, con el fin de garantizar la aplicación de las medidas preventivas adecuadas en terreno.
Para garantizar un impacto sostenible, especialmente para las mujeres y las jóvenes, el sector de protección y el subsector de violencia de género se han centrado en reducir la vulnerabilidad y los riesgos de amenazas para las mujeres y las jóvenes, sobre todo durante las actividades de subsistencia (WASH, agricultura y huertos), así como en desarrollar un sistema de respuesta comunitaria gestionado por mujeres. El componente de integración de la protección ha estado presente en todos los sectores y subsectores a lo largo de toda la intervención. El CECI fomenta la participación activa y la representación de todos los grupos en todas las fases del proyecto. Además, para la correcta ejecución del proyecto, se ha establecido un mecanismo de rendición de cuentas que garantiza la recepción de las reclamaciones presentadas por los beneficiarios o la comunidad, de modo que puedan resolverse en un plazo determinado.
Aumentos significativos
han recibido formación sobre prácticas adecuadas de protección de cultivos
aumento del en la producción de cereales en los perímetros de regadío de la localidad que cuentan con el apoyo del proyecto
Se han rehabilitado
recibieron formación sobre buenas prácticas en materia de agua, saneamiento e higiene (WASH)
tuvieron acceso a servicios de respuesta a la violencia de género y a formación al respecto.
Se impartió formación sobre la violencia de género y las masculinidades positivas.
Gracias a nuestra-o-s socia-o-s financiera-o-s y de implementación, sin quienes este proyecto no podría haberse realizado.
