Noticias

Más tiempo, más poder: las mujeres del Sahel están «en el corazón de la acción»

Burkina Faso

El proyecto RÉELs busca promover el empoderamiento de las mujeres brindándoles las herramientas necesarias para prosperar.

Articlo publicado en el media Future of Good.

El proyecto Resiliencia de los Ecosistemas y Liderazgo de las Mujeres en el Sahel (RÉELs) del CECI ha equipado a comunidades del Sahel con molinos solares, puntos de agua y cocinas mejoradas.

Estos equipos constituyen engranajes fundamentales de la estrategia integral de RÉELs, que busca mejorar el acceso de las mujeres a los medios de producción, fortalecer su liderazgo, promover su organización económica, reforzar la gobernanza local y facilitar la adaptación al cambio climático. Hasta la fecha, el proyecto ha tenido un impacto en la vida de más de un millón de mujeres.

El proyecto RÉELs busca reducir la vulnerabilidad de las mujeres frente al cambio climático mediante el fortalecimiento de su liderazgo y la adopción de técnicas agroforestales más sostenibles y adaptadas a los contextos de Burkina Faso, Malí y Níger.

Koumba Anouma, directora regional para África del CECI, explica que el proyecto RÉELs adopta un enfoque integral para responder a las múltiples crisis que enfrenta la región de Liptako-Gourma, desde el cambio climático y la pobreza hasta los efectos de los desplazamientos forzados vinculados al terrorismo.

«Sabemos que las mujeres suelen estar entre las primeras personas afectadas por las crisis… pero, al mismo tiempo, son ellas quienes cuentan con numerosos recursos para encontrar soluciones», afirma la directora.

La propia Anouma, originaria del Sahel, observa que proporcionar herramientas que favorecen el éxito de las mujeres genera repercusiones significativas.

«Cuando las mujeres están mejor organizadas económicamente, participan más en las conversaciones y en la toma de decisiones comunitarias. Esto contribuye realmente a fortalecer su liderazgo, pero también la cohesión social en zonas donde las comunidades se ven muy afectadas por los conflictos y los desplazamientos», señala.

Según un informe que estudió los impactos del proyecto RÉELs en los municipios de Sio, Socoura y Dandoli, el 100 % de las mujeres encuestadas en estas tres localidades informó que el tiempo dedicado a tareas no remuneradas disminuyó desde el inicio del proyecto. Actualmente ahorran entre 2,5 y 3,5 horas al día. Al reducir la carga de trabajo de las mujeres, estas pueden dedicar más tiempo a involucrarse en sus comunidades, participar en capacitaciones, generar ingresos y descansar.

De las 104 personas encuestadas, el 70,6 % afirma que las normas sociales relacionadas con el papel y la posición de las mujeres en sus comunidades han mejorado gracias a la implementación de las iniciativas piloto del proyecto RÉELs.

Los impactos de este proyecto también se sienten en Kaya, Burkina Faso, donde unas quince mujeres afirman su independencia como integrantes de la cooperativa Nayineré. Ellas controlan todas las etapas de su producción agrícola, desde la siembra hasta la comercialización de productos derivados de cereales.

Mariam Soulga, quien ocupó la presidencia de la cooperativa Nayineré durante cinco años, cuenta que el molino solar proporcionado por el proyecto RÉELs «es una verdadera alegría». Gracias a este molino, su producción agrícola es más eficiente, rentable e higiénica.

Antes, las mujeres de la cooperativa debían transportar sus cereales a otros molinos, donde su harina corría el riesgo de contaminarse con otros granos procesados en el mismo lugar.

El molino solar está ubicado junto a la unidad de transformación de la cooperativa. Esto les permite elaborar directamente cuscús, espaguetis, galletas y alimentos infantiles, que luego venden en mercados y ferias agrícolas. Como el molino funciona con energía solar, no tienen que preocuparse por las facturas de electricidad ni por su impacto en el clima.

«Ya no hay residuos de otras semillas que retirar y, además, es rentable. Esto representa una ganancia económica y también nos ahorra tiempo. Estamos realmente felices», celebra Soulga.

Este aumento de los ingresos ha contribuido no solo a una mayor autonomía económica, sino también a un incremento de la confianza en sí mismas. Hoy, Soulga afirma sentirse reconocida y considerada en igualdad de condiciones con los hombres.

«El hombre no es diferente de mí», declara. «Lo que un hombre puede hacer, yo también puedo hacerlo. Un hombre puede hablar y tomar decisiones; yo, como integrante de la asociación, también puedo hablar y tomar decisiones».

Sin embargo, el molino solar es solo una de las formas de apoyo previstas por el proyecto RÉELs. El proyecto también ofrece capacitaciones en emprendimiento, liderazgo, cambio climático, igualdad de género y prevención de las violencias basadas en género, las cuales, según Soulga, le han permitido «convertirse en una mujer líder dentro de su comunidad».

Para Soulga, las personas desplazadas internamente forman parte de su comunidad. Miles de personas han encontrado refugio en Kaya, situada a unos 100 kilómetros de la capital de Burkina Faso, para escapar de la violencia y la inestabilidad política que afectan al país. Hasta ahora, el proyecto RÉELs ha involucrado a más de 151 000 personas desplazadas internas (PDI) en sus iniciativas, incluidas personas capacitadas por integrantes de la cooperativa Nayineré.

«Estas personas ahora logran salir adelante», explica Soulga. «Pueden producir, transformar productos, venderlos, comercializarlos y obtener ingresos. Eso es realmente un motivo de orgullo para nosotras».

Dentro de la cooperativa Nayineré, la inclusión, la participación y el liderazgo están en el centro de su modelo de gobernanza. La presidencia rota periódicamente. Soulga acaba de ceder el cargo a una mujer más joven para facilitar el relevo generacional. Sin embargo, su voz seguirá siendo escuchada, ya que todas las decisiones se toman colectivamente.

«Todo el mundo participa. Para que funcione, cada persona debe sentirse incluida», afirma Soulga. «Dentro de la cooperativa, las quince mujeres tenemos el mismo protagonismo. Todas somos líderes».

Juntas decidieron utilizar una técnica agrícola local conocida como zaï, que consiste en excavar hoyos para retener mejor el agua y utilizar únicamente materia orgánica para fertilizar el suelo.

«Para que sea rentable y beneficioso para nuestros campos, utilizamos estas técnicas de restauración agrícola que contribuyen a combatir el cambio climático», explica Soulga.

Las mujeres de la cooperativa Nayineré también cuidan de su comunidad más allá de sus actividades agrícolas. Organizan jornadas de limpieza durante las cuales asean centros de salud y recogen residuos. Asimismo, plantan árboles y realizan su seguimiento para asegurar su crecimiento durante las campañas de reforestación. Para Soulga, estas actividades forman parte de las responsabilidades de una ciudadanía comprometida.

Soulga tiene planes aún más ambiciosos para su cooperativa: si Burkina Faso prioriza el consumo de productos locales, esto podría traducirse en una expansión de su producción.

«Si todo el mundo empieza a consumir productos locales, sin duda dejaremos de ser una cooperativa para convertirnos en una unión o una estructura de mayor escala», afirma. «Si aumenta la demanda, habrá que producir más y transformar más».

Según Anouma, las iniciativas del proyecto RÉELs, como el molino solar de Kaya, demuestran que «proporcionar a estas mujeres medios de producción, espacios de toma de decisiones y soluciones adaptadas al clima beneficia a toda la comunidad».

«Transforma los ingresos, pero también devuelve dignidad, fortalece la gobernanza local y la cohesión social para toda la comunidad; por lo tanto, los beneficios van mucho más allá del aspecto económico. En la región del Sahel, en Liptako-Gourma, donde se despliega el financiamiento canadiense, esto permite actuar allí donde las necesidades son inmensas y, sobre todo, colocar verdaderamente a las mujeres en el centro de la acción», concluye.

Manténgase conectado

¡Suscríbete al boletín informativo del CECI y recibe las noticias de primera mano!