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Movilización por la autonomía y el reconocimiento de derechos
En Burkina Faso, las mujeres con discapacidad suelen sufrir una doble discriminación. Esta marginación limita su acceso a las oportunidades económicas y a los servicios esenciales. Ante esta realidad, la Asociación por el Desarrollo de las Mujeres y Niños con Discapacidad de Burkina Faso (AEFEHB) ha puesto en marcha un proyecto innovador destinado a reforzar su autonomía económica y promover sus derechos como ciudadanas.
Gracias al apoyo del Programa de Cooperación Voluntaria del CECI, este proyecto ha permitido a mujeres desarrollar competencias en el manejo de microempresas, acceder a equipos para sus talleres de costura y de procesamiento de alimentos, y recibir kits de insumos y materiales para poner en marcha sus actividades generadoras de ingresos. Paralelamente, se llevó a cabo una campaña de promoción para el reconocimiento de la tarjeta de identificación de personas con discapacidad por parte de las autoridades públicas, especialmente en los sectores de la salud y del transporte.
Un contexto marcado por la voluntad de romper las barreras socioeconómicas
Organizarse en asociaciones ha permitido a estas mujeres reforzar su poder colectivo y crear asociaciones estratégicas con varias organizaciones internacionales. Sin embargo, a pesar de estos avances, aún existen muchos obstáculos que limitan la plena participación de estas mujeres en la vida económica y social. La falta de acceso a mecanismos de financiación adecuados, el desconocimiento de sus derechos, y la persistencia de prejuicios siguen dificultando su inclusión. En este contexto, la AEFEHB ha decidido reforzar las capacidades de sus miembros y amplificar su voz mediante acciones específicas.
Una intervención centrada en la capacitación y la sensibilización
La iniciativa se centra en varias áreas clave:
Resultados concretos e impacto duradero
Uno de los principales éxitos del proyecto ha sido el cambio de percepción y de estatus de las mujeres participantes. Al hacerse económicamente independientes, han ganado en autoestima y reconocimiento dentro de sus familias y comunidades. Ahora, participan activamente en las decisiones familiares y contribuyen económicamente a sus hogares, lo que les permite liberarse de los ciclos de dependencia económica y social.
Los resultados son alentadores:
Este proyecto demuestra la importancia de la inclusión económica como palanca de emancipación y cambio social. También ilustra cómo acciones específicas, llevadas a cabo en colaboración con socios locales e internacionales, pueden producir cambios duraderos en las condiciones de vida de las comunidades marginadas.
Al empoderar a las mujeres con discapacidad, contribuimos a construir una sociedad más justa e integradora, en la que todos/as puedan ejercer plenamente sus derechos y desarrollar su potencial.